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MUJER LUNAR

Cuerpo Físico

La importancia de una alimentación saludable y consciente

Hoy en día, la información sobre qué alimentos son saludables y cuáles no está al alcance de todos. Sabemos, en términos generales, que una dieta rica en frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras favorece nuestra salud, mientras que los alimentos ultra-procesados, altos en azúcares y grasas saturadas, nos perjudican. Sin embargo, alimentarse de manera efectiva no se trata solo de conocer qué alimentos son «buenos» o «malos», sino de entender lo que nuestro cuerpo realmente necesita y es capaz de digerir.

Aunque a menudo se dice que «somos lo que comemos», la verdad es que «somos lo que digerimos«. Cada cuerpo es único en su capacidad para procesar y asimilar nutrientes, y muchas personas viven ajenas a esta realidad, ignorando lo que verdaderamente les nutre y les sienta bien. En las prácticas de alimentación más holísticas, como la alimentación consciente o la ayurvédica, se presta especial atención a este aspecto. Estas disciplinas reconocen que la nutrición va más allá de la simple ingesta de alimentos; consideran factores como el momento del día, las estaciones del año, la edad y el ciclo hormonal, en el caso de las mujeres, para determinar qué alimentos son más apropiados en cada situación.

Por ejemplo, el sistema digestivo no funciona igual a todas horas ni en todas las etapas de la vida. Según la alimentación ayurveda, existen momentos del día en que el cuerpo es más eficiente en la digestión y otros en que almacenar calorías es más probable. Además, no solo importa qué comemos, sino cuándo lo hacemos, cómo lo combinamos y qué efecto tienen los alimentos en nuestro organismo. Algunas comidas no solo nutren, sino que pueden ayudar a desinflamar el cuerpo, a depurar toxinas e incluso a calmar el sistema nervioso.

La alimentación consciente, entonces, implica una simbiosis entre la persona, los alimentos y el entorno. Implica elegir lo que comemos no solo en función de su valor nutricional, sino también de cómo nos hará sentir según el momento del año, nuestro estado emocional y físico. La alimentación puede ser una herramienta poderosa para equilibrar el cuerpo y la mente, para armonizar nuestros ciclos naturales con los de la naturaleza y vivir de manera más saludable y plena.

Por todo esto, la verdadera nutrición no debe verse solo como una cuestión de calorías o proteínas. Alimentarse conscientemente es escuchar a nuestro cuerpo, entender sus necesidades cambiantes y responder a ellas con los alimentos adecuados. Es un camino hacia el bienestar integral, donde la comida no solo llena, sino que nutre y sana, ayudándonos a alcanzar un equilibrio físico y emocional.

La importancia del ritmo circadiano en la digestión: Come según el ciclo de la luz solar

Un consejo poco difundido, pero muy eficaz, es ajustar nuestras comidas al ritmo circadiano, es decir, al ciclo natural de luz y oscuridad que regula los procesos de nuestro cuerpo. No solo dormimos mejor si respetamos este ciclo, sino que también digerimos mejor.

Durante las horas de mayor luz solar, tu sistema digestivo está en su punto óptimo de funcionamiento, especialmente entre las 12:00 y las 14:00, cuando el cuerpo está preparado para procesar comidas más pesadas y energéticas. Por la mañana y la noche, el cuerpo está más enfocado en la recuperación y menos en la digestión, por lo que es ideal optar por comidas más ligeras, fáciles de digerir, como frutas o sopas.

Beneficio: Siguiendo este patrón, puedes reducir problemas digestivos como hinchazón o pesadez, mejorar tu energía durante el día y, al mismo tiempo, evitar la acumulación de grasa corporal innecesaria, ya que las cenas pesadas tienden a ser más difíciles de metabolizar al estar cerca de las horas de descanso.

Este enfoque no solo optimiza tu digestión, sino que también respeta el ciclo natural de tu cuerpo, creando una armonía que te hará sentir más liviano y con más energía, además de ayudarte a prevenir problemas digestivos comunes.

La danza ha sido mi compañera en el camino, un pilar en diferentes etapas de mi vida. A veces ha sido mi pasatiempo, mi entretenimiento y mi forma de desconectar del mundo, pero en muchos otros momentos ha sido mi terapia personal. A través de la danza he aprendido a recuperar mi autoestima, a sentirme segura en mi propio cuerpo, a aceptar y celebrar mi feminidad, algo que en esta sociedad, muchas veces, es un desafío. Bailar me ha permitido reconciliarme con mi identidad de mujer, sentirme en paz con lo que soy, y agradecer el hecho de serlo, aun cuando a veces pueda parecer difícil.

A nivel físico, la danza ha sido mi gran aliada. Me ha ayudado a corregir problemas de espalda, como desviaciones en la columna o una cadera más alta que la otra, además de mejorar mi postura. Gracias a la danza, aprendí a caminar con seguridad, sintiendo cada paso con firmeza y confianza. Este viaje a través del movimiento me ha proporcionado multitud de beneficios, tanto en lo físico como en lo emocional.

He explorado diversas formas de danza: danza del vientre, burlesque, zumba, danza terapia, cabaret, funky, entre otras. Cada una me ha aportado algo diferente, desde la conexión con mi feminidad y sensualidad, hasta el descubrimiento de nuevas culturas y formas de expresión. Además, como monitora, he tenido el placer de enseñar a otras mujeres y niñas a través de la danza, mostrándoles cómo esta práctica puede ayudarlas a sacar los mismos beneficios que yo he experimentado.

La danza no es solo una actividad física, es una forma de liberar emociones, conectar con tu cuerpo y sanar desde dentro. A través de la música y el movimiento, puedes descubrir una nueva manera de expresarte, de ser consciente de tu cuerpo y de abrazar lo que eres. En mis talleres y clases de danza oriental y danza terapia, trabajo con mujeres que buscan no solo aprender una técnica, sino también reconectar con ellas mismas, mejorar su autoestima y disfrutar de su cuerpo tal y como es.

Te invito a integrar la danza en tu vida, no solo como una forma de ejercicio, sino como un medio para explorar y abrazar tu feminidad, liberar tensiones y cuidar de tu salud física y emocional. No importa cuál sea tu edad o experiencia, la danza es un lenguaje universal que puede transformarte desde el interior. Es un espacio seguro donde puedes ser tú misma, moverte sin juicios y encontrar una nueva confianza en tu propio cuerpo.

El ejercicio físico: más allá de un objetivo, un estilo de vida

Muchas personas se acercan al entrenamiento físico buscando un objetivo específico: perder peso, tonificar el cuerpo o mejorar su resistencia. Sin embargo, la verdadera meta no debe ser un simple logro temporal, sino incorporar el ejercicio como parte de un estilo de vida. La salud no debería verse como una meta a alcanzar, sino como un camino que recorremos día a día. El bienestar del cuerpo es una construcción diaria, y no se puede delegar exclusivamente en un par de días de entrenamiento. Aunque pueda acompañarte dos o tres veces por semana en tus entrenamientos, es crucial que en tu vida diaria reserves momentos para ejercitar tu cuerpo.

Mover el cuerpo no significa necesariamente realizar un entrenamiento intenso. Existen muchas formas de mantenerlo activo: desde estiramientos en casa, caminatas al aire libre, senderismo o pequeñas rutinas de entrenamiento. Lo importante es ser consciente de que el cuerpo necesita movimiento constante para mantenerse saludable, y esto es algo que debe integrarse de manera orgánica en nuestro día a día.

El entrenamiento debe ajustarse a ti, no al revés

Otro aspecto fundamental a tener en cuenta es que no todos los cuerpos son iguales, y no todas las personas necesitan el mismo tipo de ejercicio. Un entrenamiento efectivo debe estar alineado con tu condición física, edad y, en el caso de las mujeres, con su ciclo menstrual. Durante las diferentes fases del ciclo, el cuerpo de la mujer experimenta cambios hormonales que pueden afectar la energía y la resistencia. Por ejemplo, en la fase folicular (después de la menstruación), el cuerpo está más receptivo a entrenamientos intensos, mientras que en la fase lútea (previa a la menstruación), los ejercicios más suaves, como el yoga o la caminata, pueden ser más beneficiosos.

Lo más importante es escuchar el cuerpo, comprender sus necesidades y adaptar el entrenamiento para sacar lo mejor de él en cada etapa.

Moverse es necesario, incluso en momentos de dificultad

Uno de los errores más comunes es creer que, cuando estamos cansados, con alguna dolencia o bajo los efectos de una enfermedad leve, debemos evitar cualquier actividad física. Es cierto que en casos de lesiones graves o tras una operación, el reposo es fundamental para la recuperación. Pero, una vez que el cuerpo ha pasado esa fase crítica, es vital retomar el movimiento, aunque sea de manera suave y progresiva. El reposo prolongado, sin la reintroducción gradual del ejercicio, puede llevar a la atrofia muscular, pérdida de masa muscular y, lo que es peor, un impacto emocional negativo que nos hace sentir inútiles y desmotivados.

Mover el cuerpo, aunque sea con ejercicios ligeros o movimientos básicos desde una silla, es esencial para mantener la salud muscular y emocional. El ejercicio no solo es una herramienta física, sino también mental: activa la producción de endorfinas, mejora el estado de ánimo y te devuelve el sentido de utilidad y vitalidad.

La Importancia de Incluir Masajes en Tu Vida: Más Allá del Relajante Físico

Vivimos en una sociedad donde el estrés y las obligaciones nos arrastran a un ritmo vertiginoso, dejándonos para el último lugar en nuestra lista de prioridades. Pero dedicar tiempo a uno mismo, a través de un masaje relajante o terapéutico, es una forma de recuperar el equilibrio, tanto físico como emocional. Incluir masajes de manera regular o mensual no es solo una práctica para mejorar la salud muscular, sino un acto profundo de autocuidado que todos deberíamos considerar.

Los masajes no solo alivian tensiones musculares, mejoran el flujo sanguíneo y ayudan a reducir la rigidez del cuerpo, sino que también tienen un impacto emocional y energético muy profundo. Un masaje puede ser un momento de pausa, de desconexión total del estrés diario. Técnicas holísticas como los masajes con cuarzos, péndulos o incluso masajes tántricos, van más allá de lo físico: nos ayudan a liberar emociones atrapadas, a reconectar con nuestro ser y a experimentar una sanación interior. Estos masajes incorporan elementos como el contacto sutil de relojes o plumas, que proporcionan una experiencia sensorial diferente, ayudando a calmar la mente y a reducir la ansiedad.

El estrés y la ansiedad son, muchas veces, resultado de un cuerpo que ha perdido el equilibrio energético. Sentir el contacto y el cuidado de las manos de un masajista te permite soltar emociones retenidas, aliviando estados de tristeza, fatiga emocional e incluso depresión. El masaje, en este sentido, no es solo un tratamiento físico, sino también una manera de cuidar nuestra energía vital y sanar desde el interior, ayudándonos a sentirnos renovados.

Una de las técnicas novedosas que se está introduciendo en España es el masaje tailandés o Thai. Este masaje combina estiramientos pasivos y presiones controladas, aplicadas a lo largo de las líneas energéticas del cuerpo, proporcionando el mismo alivio que un masaje descontracturante tradicional, pero sin el dolor que puede generar el amasamiento muscular. Los estiramientos pasivos, que se asemejan a los movimientos del yoga, liberan las tensiones de una manera suave y efectiva, mejorando la flexibilidad y alineación corporal. Además de aliviar las contracturas, este enfoque estimula el sistema linfático, mejora la circulación y promueve un equilibrio general del cuerpo.

En el plano energético y espiritual, recibir un masaje es mucho más que un tratamiento físico. Es un momento de entrega, donde el cuerpo se deja llevar y es «mecido» por las manos del terapeuta. Este acto de ser cuidado, de sentir el contacto consciente, proporciona una sensación de seguridad y apoyo que muchas veces nos falta en nuestro día a día. Esa experiencia puede aliviar emociones profundas, permitiendo que, al salir de la sesión, no solo te sientas mejor físicamente, sino también emocionalmente más ligero, en paz y renovado.

Incluir masajes en tu vida, de manera regular o eventual, es una inversión en tu bienestar integral

Entrenamiento La importancia de una buena respiración: Oxigenación, salud y bienestar

La respiración es una función vital a la que rara vez prestamos atención, pero que tiene un impacto profundo en nuestra salud física y emocional. La mayoría de las personas, debido al estrés y el ritmo de vida moderno, solo utiliza una pequeña parte de su capacidad pulmonar, lo que resulta en una mala oxigenación. Esto afecta tanto al cuerpo como a la mente, llevando a sensaciones de cansancio, ansiedad, bostezos frecuentes e incluso problemas físicos, como la recuperación muscular más lenta y el estrés crónico.

Respirar bien implica practicar la respiración diafragmática o abdominal, donde se utiliza todo el volumen pulmonar, permitiendo una mejor distribución del oxígeno por el cuerpo. Esta técnica no solo mejora nuestra energía, sino que también calma el sistema nervioso y facilita una mejor digestión y claridad mental.

Beneficios adicionales de la respiración

La respiración no solo oxigena el cuerpo, sino que también puede ser utilizada como una herramienta poderosa para otros beneficios:

Regular la temperatura corporal y activar el metabolismo: Técnicas como la respiración Tummo permiten generar calor corporal y estimular el metabolismo.

Liberar emociones y estrés: Respiraciones profundas y continuas, como la respiración holotrópica, ayudan a liberar emociones retenidas y bloqueos energéticos.

Reducir la ansiedad y calmar la mente: La respiración 4-7-8 es ideal para momentos de estrés o para relajar el cuerpo antes de dormir.

Aumentar la energía y concentración: Técnicas como Kapalabhati estimulan el sistema nervioso, proporcionando un impulso de energía y enfoque mental.

La importancia del aire limpio y la hidratación

Además, es fundamental que visitemos espacios naturales donde el aire esté más limpio, como bosques, montañas o playas, para mejorar nuestra oxigenación. El aire puro revitaliza el cuerpo y refuerza el sistema inmunológico. Del mismo modo, una buena hidratación es crucial, ya que el agua facilita el transporte de oxígeno en el organismo. La combinación de una mala respiración con una hidratación deficiente puede llevar a fatiga y problemas emocionales.

Cómo automatizar una respiración correcta

Integrar la respiración profunda en tu rutina diaria no tiene por qué ser complicado. Comienza practicando la respiración diafragmática unos minutos cada día y, poco a poco, tu cuerpo la adoptará de manera automática, sin necesidad de un esfuerzo consciente. Puedes practicarla al despertar, antes de dormir o en momentos de estrés, y sentirás cómo te llenas de energía y claridad mental.
En nuestras clases de pilates y meditación te enseñamos a respirar correctamente además de sacarle partido a las diferentes formas de respirar para convertirlas en tu herramienta de bienestar instantáneo

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y tejidos esenciales para funciones como la continencia, el soporte de los órganos pélvicos y la satisfacción sexual. Desde la perspectiva del Sagrado Femenino, esta área se considera el centro de la energía creativa y vital de la mujer, donde convergen la salud física, emocional y espiritual. Enfoques holísticos actuales integran su relación con la sexualidad, las emociones y las experiencias tempranas, destacando cómo los traumas emocionales y los bloqueos energéticos pueden impactar negativamente su función, resultando en disfunciones sexuales, tensión crónica o dificultades emocionales.

Relación con la sexualidad y las emociones: Un suelo pélvico fuerte y flexible es fundamental para el placer sexual y la salud reproductiva, pero también para el flujo armonioso de la energía femenina. Las disfunciones, como el dolor durante el sexo o la dificultad para alcanzar el orgasmo, pueden estar vinculadas a tensiones emocionales no resueltas o experiencias de vergüenza y culpa que se encapsulan en el cuerpo. En la filosofía del Sagrado Femenino, sanar esta área implica liberar esas tensiones, reconectando con el cuerpo desde un lugar de amor y reverencia.

Impacto de la infancia: La infancia y adolescencia son etapas clave para la formación de la identidad sexual y la conexión con el propio poder femenino. Mensajes negativos sobre el cuerpo o la sexualidad pueden crear bloqueos que afectan la relación con el placer y la intimidad. Abordar estos patrones desde el Sagrado Femenino implica sanar no solo el cuerpo físico, sino también la relación emocional y espiritual con el propio ser.

Terapias para el suelo pélvico: La fisioterapia pélvica, pilates para suelo pélvico, la terapia sexual y círculos de Sagrado Femenino, vistas desde una perspectiva integral, no solo alivian los bloqueos físicos y emocionales, sino que permiten reconectar con el poder interno y encontrar ese equilibrio en el que podemos transformar los desequilibrios del suelo pélvico en autoconocimiento y sanación integral

El diafragma y el suelo pélvico están estrechamente relacionados a través de lo que se conoce como el sistema de presión intraabdominal, que incluye el diafragma, el suelo pélvico, la musculatura abdominal y los músculos de la espalda. Este sistema funciona en sinergia: cuando respiras, el diafragma se mueve hacia abajo al inhalar, lo que crea una presión en el abdomen que el suelo pélvico debe equilibrar. Si el diafragma no se mueve correctamente, por tensión, estrés o mala postura, puede provocar una distensión inadecuada de la zona abdominal, lo que lleva a la hinchazón o malestar en la barriga. Esto, a su vez, afecta la función del suelo pélvico, ya que debe compensar las alteraciones en la presión, generando problemas como incontinencia, dolor pélvico o disfunciones sexuales.

El problema de la hinchazón abdominal: Cuando el diafragma no realiza un movimiento completo o está rígido, no solo provoca hinchazón abdominal, sino que también pone más carga sobre el suelo pélvico. Esto se debe a que el diafragma no está «gestionando» la presión correctamente, y el suelo pélvico queda con una sobrecarga, llevándolo a la tensión crónica o al debilitamiento.

Consejo para corregir este problema:

  1. Practica la respiración diafragmática consciente:

Siéntate o acuéstate en una posición cómoda y coloca una mano en el abdomen y otra en el pecho.

Al inhalar, asegúrate de que el abdomen se expanda hacia afuera, sintiendo que la mano sobre tu abdomen se eleva más que la mano sobre el pecho. Esto indica que el diafragma está descendiendo correctamente.

Al exhalar, deja que el abdomen se relaje, permitiendo que el diafragma suba sin esfuerzo.

Esta respiración ayuda a relajar el diafragma, redistribuir la presión en el abdomen y evitar que el suelo pélvico reciba una sobrecarga.

  1. Relaja el diafragma con estiramientos suaves: Puedes mejorar la movilidad del diafragma realizando estiramientos que abran la caja torácica y el abdomen. Intenta posiciones de yoga como el estiramiento de gato-vaca o la postura del niño, que promueven la liberación de la tensión en la parte central del cuerpo.
  2. Fortalece tu core de manera consciente: Evita ejercicios abdominales intensos que generen una gran presión en el abdomen sin controlar el diafragma (como los abdominales clásicos). En lugar de eso, opta por ejercicios suaves de pilates o yoga que fortalezcan el core respetando la conexión con el suelo pélvico y el diafragma.

Beneficio: Al corregir la distensión del diafragma con respiración consciente y ejercicio adecuado, no solo reducirás la hinchazón abdominal, sino que también protegerás tu suelo pélvico, mejorando su función y reduciendo el riesgo de disfunciones asociadas.

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